Bueno, pues empiezo el año fotográfico con una modelo diferente: y con fotos de perros. Una de esas sesiones que me gustan especialmente porque se salen de lo habitual. Un reto para mí como fotógrafo. Y como soy muy culoinquieto… pues allá que me lanzo. A por una sesión de fotos de perros.

El regalo de Reyes de Blanca era una sesión de fotos de perros con Panceta. El reto para mí era hacer fotos a un modelo «dificililla» de dirigir… y definitivamente, sí, probablemente mucho más difícil de dirigir que un niño de dos años sin ganas de fotos… Afortunadamente, no hay casi nada que no se consiga con una buena provisión de chuches. Chuces perrunas, claro…

No fue nada mal. Pasamos un rato divertido con la perra y me fui a casa pensando que podía haber estado dos horas más de sesión, pensando ideas que llevaré a cabo en la próxima sesión de fotos perruna…

En el fondo, las fotos de perros no son tan diferentes de fotografiar de las de humanos…

Las fotos con animales son realmente complicadas, pero con un poco de paciencia y complicidad se consigue todo… (en el fondo, no es tan diferente a fotografiar personas…). Más aún si la sesión se lleva a cabo en un salón, con el estudio portátil que, por cierto, pasó por lavandería al día siguiente… Por aquí os dejo otra sesión de un bichito un poco más grande, que también dio su tarea…

En fin, que un placer enorme y muy satisfecho con el resultado. No dejéis de ver más en la galería o en mis redes sociales. A ver si esta pandemia y los nuevos proyectos me dejan un poco más de tiempo para escribiros por aquí…. que ando un poco perezoso últimamente.

Hasta pronto! Seguimos disparando!!!

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